Premio Lágrima de Noviembre

Estando a sólo unas horas de Noviembre, el jurado que emite crueles juicios llenos de mentiras y falsesades, y que está formado por mi y mi alter-ego, hemos concluido que vamos de forma premeditadamente obscena otorgar el Premio Lágrima de Swarosky Noviembre que ya antes había citado a Ocnebius, por su blog “la Trenza de Ocnebius” por el artículo “el Síndrome de la Bree Van de Kamp proletaria“.

Dicho premio se le otorga por hablar tan pormenorizadamente del drama constante al que muchas personas se ven sometidas, subyugadas y atadas al papel de mujer florero, sin nisiquiera ser mujer, entrando es diversos discursos transgéneros y que poco nos importan.

Su artículo ha sido demoledor y gratificante. He de expresar que cuando lo estaba leyendo, mientras hacía scroll en el navegador con una mano, la otra rompía la copa de Martini Bianco que sostenía y un poco de mi sangre ha ido a parar al teclado, con el que escribo, por lo que puedo decir que mis palabras, están bañadas en sangre, por culpa de mi querido amigo Ocnebius.

Espero disfrute mucho de este premio, a al altura de otros premios de bloggers, y por tanto, igual de vacío de relevancia mediática y de interés real. Puede usted señor Ocnebius, alzar esta noche la copa por mi, y dejar que el viento otoñal retire la hojarasca que cubre sus principios, y surja de usted una personalidad renovada que nos dé otros post futuros, como “Los Bears Van De Kamp y los eventos culturales” o “asentir con elegancia y traicionar principios como elemento clave en una reunión social“.

Desde aquí, le mando cordial pero distante saludo.

El Síndrome de la Bree Van de Kamp Proletaria

Premios “Lágrima de Swarosky”

(poner gesto de mujer antigua, que escribe con pluma de ganso al leerlo)

Queridos amigos del mundo blogueril:

Hoy, Ocnebius, amigo en lo online y en lo offline, ha recibido el premio Flor Naranja, en reconocimiento a su blog, de diversos tintes de actualidad, pero sobre todo, personalísimo y descarnado.

Este hecho, me ha llevado a la conclusión de crear yo unos premios que aune elegancia y a la vez dolor y dramatismo, pero no el dramatismo del que te llenas cuando pierdes a un ser querido, sino del dramatismo cuando lloras porque se ha acabado la serie Dinastia o porque sabes que tu vida está vacía porque nunca tendrás unos viñedos llenos de hijos casados con zorras como en Falcon Crest.

Este devaneo mental, ha producido en mi que mis premios se denominaran “premios lágrima”, porque sólo la lágrima hace visible el que estás muerto por dentro porque aún tienes compasión y otros prejuicios similares e incómodos. Lo malo, es que la “lágrima” es algo ordinario, porque es una secreción nuestra, es algo como porducido por nuestro cuerpo, como las heces, el orín, y el sudor, y yo, que pienso en todos mis lectores, he querido dignificar esta sucia palabra -lágrima- añadiéndole una marca comercial de alta gama como es Swarosky.

Así que seguramente, la semana que viene inaguraré una sección donde todas las semanas premiaré a alguien que se lo merezca, y haré un repaso de su vida a mi estilo, totalmente subjetivo y parcial, contando únicamente lo que a mi me interesa.

Gracias lectores, me debo a vosotros, y vosotros también a mi, un poco.

Próximamente, los premios “Lágrimas de Swarosky

Fdo, elosoestudioso, bloggeradicto y killer-socialmedia